Saltar al contenido
Neurocirugía, neurología y neurociencia

Neurociencia

Las neurociencias son cada una de las ciencias que se encargan de estudiar, desde diferentes puntos de vista, el sistema nervioso del ser humano. Pese a que durante muchos años, la neurociencia ha sido tratada como una rama de la biología, la gran cantidad de especialidades y ramas que esta tiene, hace que se pueda considerar como una ciencia propia, encargada de investigar todos los problemas o trastornos, tanto neurológicos como psiquiátricos del sistema nervioso.

De esta forma, podemos diferenciar a un montón de ramas diferentes de la neurociencia, donde nos encontramos con la neurociencia afectiva, la del comportamiento, la celular, la clínica, la cognitiva, la computacional, la del desarrollo, la molecular y la cultural entre otras muchas más, en donde cada una de ellas destaca por un campo propio de estudio y unos objetivos predeterminados.

Gracias a todas estas divisiones, se puede tener un estudio más específico tanto de las áreas del cerebro, como de los diferentes problemas que puede sufrir el sistema nervioso, por lo que cada día que pasa, la ciencia avanza en cada uno de estos campos y resulta mucho más sencillo el poder encontrar solución a los diferentes problemas que se llevan sufriendo durante años.

La neurociencia más allá de resolver problemas

Con todas las ramas con las que cuenta, la neurociencia va un paso más allá a la hora de resolver los problemas y es que no todo son complicaciones dentro de esta ciencia. Como estamos ante una ciencia, que prima por encima de lo demás, el estudio del cerebro, podemos tratar también de entender diferentes comportamientos y explicar como funciona la mente de las personas teniendo en cuenta son condición biológica y los comportamientos de su sistema nervioso.

De esta forma, no hace falta estar enfermo para ser sujeto de estudio si no que se puede tratar de entender como afectan las emociones en las personas y como se reacciona ante diferentes estímulos, como por ejemplo cuando el cerebro se encuentra feliz o ante una situación de peligro.

Gracias a la neurociencia, aprendemos mucho más sobre el funcionamiento del cerebro y esto termina por tener muchas aplicaciones diferentes. Estamos hablando de varios aspectos distintos, como puede ser la aplicación de la educación, basándonos en el grado de entendimiento o la forma que tiene de entender el cerebro, así como otras disciplinas como puede ser la medicina o la aplicación de las diferentes tecnologías. Todo esto, hace que la neurociencia mantenga un vínculo mucho más cercano a otros estudios para poder sacar en conjunto todas las relaciones y por tanto, las conclusiones.

Por este motivo, lo que se busca es que las tareas sean mucho más efectivas y tengan mejores resultados, como por ejemplo encontrar un medicamento que pueda ser bastante más efectivo de cara a paliar el dolor o a mejorar la capacidad de comprensión de la persona.

Más allá de lo físico

Mientras hablamos de que un cirujano cuenta con una tarea que resulta bastante más física, ya que se tiene que enfrentar a una operación en donde por ejemplo tiene que extirpar algo o abrir una herida, la neurociencia tiene una mayor implicación más allá de todo lo material, como por ejemplo es el tema de la mente.

En base a esto, tenemos diferentes elementos que no podemos tocar, como por ejemplo la memoria, los recuerdos… básicamente, toda una serie de aspectos que son los que componen la mente. Por lo poco que sabemos, todos estos aspectos de la mente se encuentran ligados al cerebro y es por ello que otra de las implicaciones de la neurociencia consiste en saber como funcionan este tipo de pensamientos o como se producen. Dentro de este campo, por ejemplo, tendría lugar la neurociencia cognitiva, en donde se puede tratar de estudiar diferentes aspectos como el habla, la memoria, la capacidad para aprender un nuevo lenguaje y por supuesto también, la capacidad que tenemos de entenderlo.

El principal objetivo por lo tanto, de esta parte de la neurociencia, sería el tratar de relacionar el funcionamiento de nuestro cerebro, con nuestras conductas así como con las capacidades cognitivas de las que disponemos. El avance de la ciencia desde luego juega a nuestro favor y es que hoy en día, existen máquinas y se encuentran otras en desarrollo en donde podemos medir este tipo de actividad y también conocer de una forma más física, como reacciona el cerebro ante diferentes estímulos, en donde podemos percibir el interés que se tiene por algo gracias a este grado de actividad.

Aplicaciones de la neurociencia

Por supuesto, más allá de tratar de comprender un poco el funcionamiento del cerebro de las personas y tener en más consideración los diferentes impulsos nervioso que mueven a estas, el futuro de la neurociencia es brillante y tiene muchos desafíos por el camino.

Si logramos entender mejor como funciona el cerebro en todos sus aspectos, es bastante probable que se trate de replicar dicho cerebro para poderlo implementar en modelos informáticos. Un ordenador es una máquina que cuenta con una capacidad de cálculo que va muchísimo más allá de la capacidad humana, pero que por su propia cuenta no es capaz ni de desarrollar otros programas ni de mantenerse por sí mismo. A diferencia del ser humano, esto no ocurre debido a la capacidad que tenemos para pensar o razonar, por lo que tratar de incorporar uno de estos cerebros virtuales, con todo tipo de opciones, supondrá un gran avance en donde la tecnología tendría un valor mucho mayor.

Todos estos estudios son una realidad y forman parte de la neuro-robótica. Como se puede ver en este sentido, cada aspecto en concreto de la neurociencia es tratado por una disciplina en particular, que es la encargada de llevar a cabo el estudio de la forma pertinente. Pese a que el cerebro pueda parecer un órgano pequeño, dispone de un montón de campos diferentes en donde el estudio de cada uno de ellos de forma individual, ya simplemente merece una rama entera para sí mismo.